10 consejos básicos para escoger una nave industrial

10 consejos básicos para escoger una nave industrial

La compra o alquiler de una nave industrial supone, en general, una inversión significativa para cualquier empresa.

Además de la inversión económica en la nave en sí, hay que tener en cuenta otros factores que pueden afectar al curso de su actividad, tanto si es una empresa de nueva creación como si se trata de un cambio de ubicación o una ampliación.

En cualquiera de los casos, os damos algunos consejos para acertar lo máximo posible en la elección de vuestra nave industrial. 

  1. Dimensiona la inversión: teniendo en cuenta tus cifras financieras actuales y las previsiones de crecimiento, te sale más a cuenta comprar o alquilar una nave, o construir en suelo industrial? Calcula diferentes escenarios posibles.
  2. Escoge una ubicación cercana a los servicios y suministros básicos, y a tus proveedores si es necesario.
  3. Analiza las conexiones y el transporte de la zona donde se encuentra la nave. Piensa no solo en la distribución propia, sino en la accesibilidad para los proveedores y los trabajadores.
  4. Calcula el tamaño de la nave pensando no solo en las necesidades actuales, sino en unas perspectivas de crecimiento realistas.
  5. Ten en cuenta también la inversión en acondicionamiento. Hay que valorar el estado de las instalaciones, lo que hay y lo que necesitas para tu negocio (desde más potencia en los suministros hasta cámaras frigoríficas, por poner algún ejemplo), e incluso prever las reparaciones en función del estado de mantenimiento del conjunto.
  6. Los sistemas de seguridad de la nave. Tienen que ser suficientes para tu negocio, pero también para que el seguro sea más económico.
  7. Comprueba el estado de la cubierta. Los mantenimientos exteriores suelen ser más fáciles de realizar, pero las cubiertas acostumbran a ser el punto débil de muchas naves, y la reparación no es fácil ni barata.
  8. Pide los certificados energéticos correspondientes de la nave que quieres comprar o alquilar.
  9. Consulta la normativa municipal y urbanística que afecta a la nave. Por si acaso, pide un Certificado de Aprovechamiento Urbanístico sobre la nave para ver qué tipo de actividad puedes instalar.
  10. Revisa atentamente las condiciones de renovación del contrato, en el caso de que sea un alquiler. Por norma general, no se cambia de nave muy a menudo, y vale más no llevarnos sorpresas. 

Escoger una nave industrial para ubicar nuestra empresa es siempre un proceso complejo y pesado. Quizás el mejor consejo que os podemos dar, por encima de los otros, es que os pongáis en manos de un profesional con experiencia y que os transmita confianza, para que os ayude no solo en la búsqueda y elección de la nave, sino que esté a vuestro lado durante todo el proceso, os aconseje y vele por vuestros intereses. ¡Os ahorrará tiempo y dolores de cabeza!